El próximo 8 de mayo se estrena en salas La Casa en el Árbol, slasher patrio que supone el debut en el largometraje tras una amplia carrera en el mundo del cortometraje y los videoclips de Luis Calderón. En TerrorActo hemos tenido el placer de poder charlar con él sobre el estado de la industria en nuestro país, su afición por el cine de terror y las dificultades a las que debe hacer frente un director novel.
Buenas Luis, en primer lugar, queremos darte la enhorabuena por tu debut en la dirección de un largometraje con La Cabaña en el Árbol, hasta la fecha habías dirigido algunos cortos como Sabbat y varios videoclips musicales. ¿Cuál ha sido la principal dificultad que te has encontrado a la hora de hacer frente a un largometraje?
Pues todos los posibles la verdad. Considero que en España es bastante difícil debutar en la dirección de una película cuando eres joven. Yo escribí el guion de La Casa en el Árbol en 2020 en plena pandemia, tenía 27 años. Se estrena el 8 de mayo de 2026. Seis años después. Creo que los tiempos en el proceso de financiación de una película en este país son eternos. También creo que el cine español es un arte de la élite. Casi todos los directores o DOP en España han estudiado en escuelas como la ECAM o la ESCAC. Si no te dan una beca allí solo pueden entrar los niños de los ricos . Aquí estamos perdiendo talento porque hay muchos jóvenes de otras clases sociales que podían estar ahora mismo firmando una obra maestra como Tesis pero tienen que estar ganándose la vida sirviendo copas o poniendo hamburguesas y eso es muy triste.
El cine es un arte muy caro y requiere mucho tiempo y la gente prioriza comer. Pero quizá el problema clave del que no se habla ahora mismo es la financiación del cine Español. En los tiempos de la dictadura franquista existía una institución llamada Censura que se dedicaba a cercenar escenas o tramos de películas que no iban en sintonía con el régimen, pero esas películas se realizaban. En la actualidad las instituciones públicas (ICAA, subvenciones autonómicas o televisiones públicas) encargada de financiar el cine valora de forma subjetiva proyectos alejados del cine de género o de propuestas más arriesgadas a través de un sistema perverso de puntuación, lo que hace que un tipo concreto de películas nunca lleguen a hacerse. Por eso hacer una película como La Casa en el Árbol en España es un milagro.
En el reparto cuentas con nombres de la talla de Sandra Escacena, Kandido Uranga o Mala Rodríguez con un amplio bagaje a sus espaldas. ¿Cómo ha sido trabajar con ellos?
Pues ha sido una experiencia con la que he disfrutado y he aprendido mucho. Yo estudié Comunicación Audiovisual en la Facultad de Sevilla y en ninguna clase te enseñan a enfrentarte al reto de rodar con actores de primer nivel como Sandra o Kándido o con personalidades tan potentes como Mala Rodríguez. A través de desarrollar un proceso de escucha y explicando bien lo que necesitas de ellos en cada escena todo se hace más fácil e intuitivo. Rodar con Sandra ha sido un regalo. Creo que su debut en Verónica es algo que nos dejó marcados a muchos de los que amamos el cine de terror español y creo que en La Casa en el Árbol el género la ve crecer de la niña que era en Verónica hasta convertirse en la mujer que interpreta en La Casa en el Árbol. Su papel ha sido muy físico y a la vez tremendamente emocional y creo que Sandra ha estado genial en ambos registros. Pero la experiencia con Kándido, Mala Rodríguez o Claudio Portalo, también ha sido un regalo de la que me llevo algo muy especial de cada uno.

La propuesta de la película tiene elementos claramente inspirados en el cine slasher, ¿cuáles han sido tus principales referentes a la hora de acercarte a un subgénero con el que a veces resulta tan difícil sorprender al espectador?
Pues la verdad es que yo me crié con el neoslasher de finales de los 90 y justo después con el cine de terror francés y toda la fiebre de remakes de principio y mediados de los dos mil y siempre vi el cine de terror o concretamente el cine slasher como un género donde podría hacer metáforas o tocar temas que de verdad afectaran al computo de la sociedad. Creo que el cine de terror tiene ese poder. Las referencias de La Casa en el Árbol son múltiples pero porque quiere dialogar con todo el subgénero desde la admiración y no solo están en la superficie (como la camiseta que lleva Sandra en claro homenaje a la saga Halloween) sino dentro de la estructura del guion en los tropos narrativos del género (drogas, sexo y punto de vista) que intentan pervertirse de alguna manera dentro de la peli. Pero quizá la referencia más bonita que hay dentro de la La Casa en el Árbol es el papel que realiza Antonio García Moral (el doblador de Scream original y de otras muchas obras maestras) dentro de nuestra peli que ha sido un regalo increíble que él nos ha hecho.
El terror ha sido uno de los principales baluartes del cine patrio a lo largo de su historia, sin embargo, en los últimos años la producción nacional de cine de terror parece haberse ralentizado. ¿Cómo ves el panorama nacional del cine de género ahora que te encuentras dentro de la industria?
Voy a contar una anécdota que ocurrió hace escasos dos meses en el Festival de Málaga y que creo que es muy representativa de lo que me preguntas. Estaba allí hablando con una de las figuras más importantes dentro de la cadena de financiación andaluza a la producción cinematográfica y sus palabras literales fueron: “No me traigas terror. ¿No tienes una comedia? Me quiero reír.”
Parece mentira, pero a día de hoy todavía se percibe el cine de terror como un género menor, incluso como un género “peligroso”. Y esa percepción tiene consecuencias directas. Por suerte, hay muchos amantes del terror y directores de género que siguen luchando por lo que aman, y gracias a ellos el terror español sigue existiendo.
Pero esto también evidencia algo más profundo: lo perverso del sistema de financiación público. Porque fuera de España, el cine de terror español es un género en sí mismo. Sellos como Severin Films o Arrow Video nos venden directamente como “Spanish Horror”. Eso tiene un valor incalculable. Los agentes de ventas internacionales nos piden casi exclusivamente proyectos de género. Es por lo que se nos reconoce fuera. Fuera se nos reconoce por ese tipo de cine. Pero las instituciones públicas se encuentran más reacios a producir terror que a producir drama de autor intimista. Un tipo de película que casi nadie nos compra fuera. Es una paradoja.
Uno de nuestros clásicos es preguntar a nuestros entrevistados sobre la película de terror que les gustaría hacer un remake, sin embargo, en esta ocasión vamos a complicarla un poco más. ¿Sobre qué película de terror española te gustaría hacer un remake o bien una secuela?
Por pedir me encantaría hacer un remake de Quién Puede Matar a un Niño, pero yo estoy tan enamorado de esa película y Narciso lo hizo tan bien que fracasaría seguro. Creo que es una pregunta muy divertida. Hay grandes clásicos en el cine de terror español que merecerían un remake o una secuela.
Desde un remake de la obra maestra de Eloy de la Iglesia La Semana del Asesino hasta ver qué pasó con el personaje de Luis Tosar en Mientras Duermes. Creo que es un ejercicio muy divertido y en el que cabe todo. De hecho creo que está en marcha una secuela de Tuno Negro película que también marcó la infancia de muchos para bien o para mal y creo que podría beneficiarse del renacimiento de los slasher de los 90 desde un tono más serio y terrorífico.
Otra de nuestras preguntas clásicas. ¿Qué película o películas de terror te marcaron en tu infancia y te hicieron amar el género?
Esta pregunta siempre es un placer contestarla y siempre me gusta hacérsela a la gente que trabaja conmigo porque según la edad y según el tipo de terror que le asustó de pequeño es fácil conocer más acerca de esa persona y de cómo percibe el género. Para mi una de las experiencias más terroríficas de mi vida (y casa muy bien con lo que contó el maestro Balagueró hace muy poco en vuestra web) es ver con mis primos y mi hermana el remake de The Ring. Recuerdo pedirle al señor del videoclub una peli que diera miedo de verdad y terminar llevándome Daragonfly: La Sombra de la Libélula y The Ring. Dragonfly no la vimos pero The Ring sí…
Tenía 9 o 10 años y estuve sin dormir solo más de un mes. Es una película que aún hoy funciona muy bien y que te colocaba en un peligro “real”. Tú habías visto el video y a ti también te quedaban siete días. Eso para un niño de diez años era una condena de muerte y para mis padres una condena a no dormir durante un mes. Les pido perdón desde aquí.
El reparto de la película cuenta con la participación de la actriz de cine para adultos Apolonia Lapiedra, algo que es bastante habitual enel cine de terror norteamericano, pero que en nuestro país no solemos ver. ¿Cómo ha sido trabajar con ella teniendo en cuenta que es su primera participación en un largometraje convencional?
Pues ha sido una gran experiencia. Con Samantha es un placer trabajar, es una chica fantástica, y entendió a la perfección lo que yo quería transmitir con su pequeño papel en la peli. Sabía que para mucha gente podía ser una provocación pero yo no me fijo en lo que ha hecho la gente antes para que encarnen un papel en mi película. Ni si ha hecho cine con Almodóvar o si es su primer papel y antes era futbolista. Para mi lo importante es si ella podía transmitir lo que la escena necesitaba en ese momento y creo que Samantha lo hizo a la perfección.

Tras debutar con La Casa en el Árbol, ¿qué nos puedes contar sobre tus próximos proyectos?
Pues que espero que se financien. Es lo máximo que puedo contar en estos momentos. Pero seguro que seguirán moviéndose en el género de terror.
La película inaugurará el próximo día 8 de mayo el FANT Bilbao coincidiendo con su estreno en salas, ¿cómo se vive desde dentro el proceso de marketing de un proyecto al que le has dedicado tanto tiempo?
Pues con una ilusión tremenda. Abrir un festival como la 32 edición del FANT Bilbao con tantos amantes del género que se dan cita en él es un regalo. Además siempre nos hemos sentido super bien acogidos en Euskadi tanto por sus instituciones (que confiaron en la película desde el comienzo) como por nuestros compañeros ( la película es una coproducción entre nuestra productora La Barbería Films y la productora vasca Media Attack).
Que el estreno coincida con la apertura del festival (aunque en el País Vasco no se podrá ver hasta el sábado 9 de mayo) es también un regalo. Creo que el marketing en el cine está cambiando y nosotros hemos intentado hacernos un hueco ahí.
Muchas gracias por responder a nuestras preguntas. Estamos seguros de que la película funcionará de maravilla y muy pronto podremos hablar de nuevo contigo sobre tu próximo proyecto.

