Crónica de la I Muestra Aeterna (Madrid)

Aeterna

Los organizadores de Aeterna llevan años proyectando clásicos y preestrenos en Madrid, pero 2026 ha marcado un punto de inflexión con la celebración de la primera Muestra Aeterna en los cines MK2, un fin de semana intensivo dedicado al cine fantástico en todas sus formas. Durante tres jornadas, el evento ofreció una programación variada que combinó estrenos, rarezas, clásicos y coloquios con invitados.

Viernes 13: terror contemporáneo y serie B con cariño

La muestra arrancó el viernes 13 con dos propuestas que dejaron muy buen sabor de boca.

La primera fue Whistle, dirigida por Corin Hardy (responsable de La monja). Se trata de una cinta de terror que parece concebida a finales de los noventa o principios de los dosmil y recuperada ahora para su estreno. La premisa resultará familiar para los aficionados al género: un grupo de adolescentes encuentra un misterioso silbato que, al hacerlo sonar, atrae su propia muerte. La película bebe claramente de referentes como la saga Destino final, tanto en su estructura como en algunos de sus conceptos. Sin embargo, el objetivo aquí es claro: ofrecer muertes imaginativas, brutales y sorprendentes, y en ese terreno cumple con creces.

En el reparto destaca especialmente Dafne Keen, que demuestra tener madera de scream queen, así como Nick Frost, cuya presencia siempre resulta bienvenida.

La segunda y última proyección de la noche fue La cosa en la niebla, una producción de serie B realizada con evidente amor por el género. La película se sostiene sobre una magnífica pareja protagonista formada por Martín Garabal y Elena de Lara, que llevan el peso de la historia en una única localización: la cabina de un avión. Con diálogos cargados de humor y unos efectos prácticos muy meritorios para su ajustado presupuesto, el film incluye además guiños al cine de John Carpenter y a cierta película española de culto.

La proyección contó con la presencia del director y de Elena de Lara, quienes participaron en un coloquio posterior con el público.

Sábado 14: clásicos, animación y rarezas

La jornada del sábado 14 comenzó con la proyección de dos clásicos muy celebrados por el público: Una pandilla alucinante y Aracnofobia.

A continuación se proyectó Perfect Blue, de Satoshi Kon, una obra fundamental de la animación japonesa sobre la que poco queda ya por añadir. Poder verla restaurada en 4K fue, sin duda, uno de los grandes regalos del fin de semana.

El programa continuó con OT (Burning), una producción procedente de Kirguistán que aborda un tema delicado desde diferentes puntos de vista. La película comienza con una intensidad propia del terror, pero poco a poco desplaza su foco hacia una realidad igualmente inquietante, demostrando que el horror puede adoptar formas muy alejadas de lo sobrenatural. El resultado deja un poso incómodo que acompaña al espectador durante bastante tiempo.

Uno de los títulos más celebrados por el público fue Las motosierras cantan, una rareza que combina números musicales con escenas ultragore y un humor deliberadamente absurdo. Aunque su duración puede resultar algo excesiva, la propuesta merece la pena por su carácter inclasificable. Además, la película llegará próximamente al catálogo de Shadowz.

La jornada concluyó con Ocurrió cerca de su casa, una pequeña joya que durante años permaneció prácticamente inaccesible y que Aeterna ha recuperado para la ocasión. Considerada uno de los primeros falsos documentales del cine contemporáneo, la película sigue a un asesino tan carismático como despreciable mientras un equipo de rodaje documenta sus crímenes. Entre asesinatos y atrocidades, el protagonista reflexiona con naturalidad sobre el arte o la reproducción de las palomas, mientras el equipo que lo acompaña se reduce progresivamente. La experiencia dejó al público en un silencio casi funerario al final de la proyección.

Domingo 15: cortos, cacahuetes y la Cthulhuton

El domingo 15 arrancó con una sesión dedicada a Paul Urkijo, en la que se proyectaron seis de sus cortometrajes. En ellos ya se percibe el talento visual y narrativo que posteriormente consolidaría su carrera. Entre todos los trabajos presentados destacaron especialmente Jugando con la muerte y El pez plomo, piezas con un marcado tono humorístico que el propio director reconoció haber ido dejando atrás con el paso de los años durante el coloquio posterior.

La siguiente proyección fue Gritos en el pasillo, celebrando el 20 aniversario de esta insólita producción realizada con cacahuetes como protagonistas. Una auténtica joya del cine independiente español hecha con ingenio, paciencia y una evidente pasión por el género. La sesión contó también con un coloquio con su director, Juanjo Ramírez.

El cierre de la muestra llegó con la Cthulhuton 3, una triple sesión dedicada a obras inspiradas en el universo de H. P. Lovecraft.

La primera fue Los sin nombre, el debut cinematográfico de Jaume Balagueró, una inquietante mezcla de terror y thriller policial basada en la novela de Ramsey Campbell. La sinopsis del libro obsesionó al director catalán hasta tal punto que no dejó de insistir hasta conseguir los derechos para adaptarla al cine.

A continuación se proyectó The Void, aprovechando el décimo aniversario de la película. Esta producción combina sectas, criaturas grotescas y un hospital sitiado en una atmósfera claramente heredera del cine de John Carpenter, con un uso muy efectivo de efectos prácticos y horror cósmico.

El broche final fue Cuántica Rave, una propuesta absolutamente inclasificable: una aventura espacial retrofuturista realizada con pocos medios y mucha imaginación. Extraña, caótica y única en su especie, dejó al público entre la sorpresa y la fascinación.

Un evento que merece continuidad

Más allá de la programación, uno de los aspectos más destacables de la Muestra Aeterna fue el ambiente: la implicación del público y el buen rollo general durante todo el fin de semana confirmaron que existe un interés real por este tipo de encuentros dedicados al cine fantástico.

Solo queda agradecer el trabajo de los organizadores de Aeterna por sacar adelante esta primera edición y esperar que el evento tenga continuidad en los próximos años. Después de todo, para los aficionados al género, iniciativas como esta son tan necesarias como bienvenidas.